Vivir en Pamplona no tiene por qué ser caro

¡Hola, chicos!

Muchas son las veces en las que me habéis dicho que Pamplona os parece una opción poco barata, ya no solo el campus, sino el vivir aquí, comer aquí, salir de fiesta… Y tenéis razón, no es que sea la ciudad más asequible de España, pero sí que tiene sus truquitos para que nadie deje de estudiar aquí usando esa excusa.

Os contaré uno que muy poca gente conoce, a varios de vosotros os lo conté cuando vinisteis a ver la UNAV por lo que puedo asegurar que es prácticamente un misterio por descubrir: el Proyecto CET.

Proyeto CET Subiza Belagua

¿Y eso qué es lo que es? Muy fácil. Es una iniciativa que hace que algo tan necesario como es el alojamiento, el cual a muchos se nos puede ir de las manos, sea accesible para todos. Consiste en intercambiar tu alojamiento y servicios en el Colegio Mayor por horas de trabajo, así de fácil. Lo explicaré otra vez: tú harás vida de Colegio Mayor, incluyendo actividades y tertulias culturales, deportes, excursiones, voluntariado, etc.; y a cambio tendrás que dedicar 12 horas semanales en la cocina, limpiando o haciendo la colada a los residentes de otro Colegio Mayor.

Igual a simple vista no es lo más apetecible del mundo, pero miradlo como la ventana que se abre cuando el precio de los colegios y residencias te ha cerrado la puerta. Además, vivirás al máximo la vida universitaria, no te afectará al horario de clases ni estudios y servirá como una experiencia curricular con un gran peso.

Desafortunadamente solo está disponible actualmente esta opción para chicas y no en todos los colegios mayores, lo que no resta que sea una muy buena experiencia pues siguen siendo muchas las opciones a las que optar. El campus de San Sebastián cuenta con el CET Oria, mientras que en Pamplona se puede elegir entre CET Goimendi, CET Subiza (mayormente conocido como CET del colegio masculino Belagua), CET Goroabe y por último CET Igea (o CET del colegio también masculino Mendaur).

¡No dejes de venir a estudiar aquí, en serio! ¡No pierdas la oportunidad que se te brinda!

Siempre nos quedará Pamplonica…

 El tema de hoy no tiene gran relevancia en la vida universitaria, simplemente me lleva llamando la atención desde el primer día en el Colegio Mayor y esta Semana Santa aún lo ha hecho con más fuerza.

La cosa es que cada fin de semana que volvía a casa (al no ser muchos, creo que por eso lo he notado tanto), me daba cuenta de lo raro que hablaba todo el mundo. ¿Raro? Pues sí. Habiendo pasado dieciocho años allí, desaparezco unos meses y al volver todo el mundo me sonaba extraño. Pero lo peor no era eso, ¡era que mi acento les parecía extraño no, lo siguiente!

Pero claro, ¿qué esperaba? En el Colegio vivimos alrededor de cien personas de sitios de todo el mundo; la más normalita soy yo, que he vivido en una ciudad toda mi vida, pero es que, como aquí la gente se ha recorrido medio mundo, es normal que vayan acumulando acentos. Porque las que se traen un acento de casa pasen, pero las que mezclan el catalán con mejicano…tela tela… ¡Y claro! ¡Ahora tengo un popurrí de “agárrate y no te menees”!

Pero ¿sabéis que es ir a visitar a vuestra abuela y oírle un acento de pueblo profundo? Es algo bastante traumático, la verdad… Pero lo más gracioso fue volver a Pamplona tras Semana Santa: los andaluces habían recuperado todo su salero, los maños su voz cazurra y los galleguiños la musicalidad esa que le ponen a las frases, que parece que canten…

En serio, esto de los acentos es todo un mundo (nunca mejor dicho, jeje). Es algo que no se sabe hasta que vives con toda esta gente, de verdad. Cambiaría mi acento mil veces.

 

Día de Padres 2015

¿Alguno no se ha dado cuenta de la cantidad de familias desfilando de aquí para allá todo el fin de semana? Cada cuál más guapo que el anterior, todos trajeados y las mujeres andando sobre zancos. ¿Alguno? Pues es que este sábado ha sido el Día de padres en los colegios mayores de Alumni College (Aldaz, Goimendi, Goroabe y Olabidea) y Belagua.

Día de Padres 2015 Alumni College
Consiste en un día en el que asisten todos los padres y familiares de los residentes de estos colegios a distintos actos que les permiten ver qué han realizado sus hijos durante el curso, conocer a sus amigos, entablar conversación con los padres de estos… El acto se celebra con motivo de la entrega de becas de honor a los residentes que han vivido tres años en colegio mayor.
Es un finde muy emotivo: vuelven a reunirse familiares que llevaban meses sin verse y conocen quiénes son esos amigos de los que su hijo les ha hablado tanto.
Cada colegio lo celebraba un poco a su aire, los de chicas se unían para actos como la misa o la imposición de becas, pero se separaban para la visita a la Virgen de la ermita (pasados por agua), comida y festival.
Los chicos también se unían por primera vez: para quien no lo sepa, Belagua se organiza en cuatro partes que funcionan autónomamente: las dos torres y las dos fases. El sábado también estuvo repleto de grandes momentos, culminando con un show en el que residentes de todo el colegio mayor salieron al escenario del Museo de la Universidad a sacarnos una carcajada tras otra y cantidad de aplausos con sketches de teatro, bailes, recitales de música…

Luces, cámara…¡acción!

Muchas veces os habrán dicho que en la uni no sólo se estudia. Yo la primera, creo que os lo he dicho varias veces a lo largo de todos los posts. Cuando te hablan de la Universidad de Navarra siempre suelen decir que hay treinta mil actividades culturales… vale, muy bien, pero ¿sabéis cuáles son? Las hay para todos los gustos, la verdad, es una pasada, no te da tiempo de aburrirte. Todas ellas son experiencias muy enriquecedoras que, aparte de créditos o títulos, te ayudan a salir un poco de la rutina, alejarte de las cuatro paredes de la biblioteca, ayudando a los demás con lo que haces y sobre todo a ti. Podéis encontrar actividades de voluntariado, deportes, teatro, baile, pintura, fotografía… ¡Seguro que hay actividades que no sabías que se podían practicar en la uni!

Pero yo hoy os he venido a hablar específicamente del teatro. ¿Que por qué? Fácil: esta semana he tenido la suerte de asistir a dos obras increíbles que lograron que llorase de la risa, pero sobre todos, me han hecho encabezar el club de fans de muchos alumnos que fueron merecedores de cualquier Oscar que se entregue esta noche. Muy cracks, en serio, menudo talento.

La primera obra fue una conocida, pero siempre espectacular: “Los ladrones somos gente honrada”, del gran Jardiel Poncela. Trata del líder de una banda de ladrones que, antes de un gran golpe, se enamora y decide retirarse del crimen para casarse con esta joven rica. Se sumerge así en una familia en la que no hay miembro que se salve, todos esconden algún secreto. No revelo más porque si alguno quiere verla aún puede ir al Colegio Mayor Goimendi esta semana, ¡estad al loro! Mi enhorabuena a todo el equipo de  actores, dirección, vestuario y todo el que haya ayudado a conseguir que el salón de actos de Belagua (enorme, para quien no lo sepa) se llenase de testigos de tanto talento.

Obra de teatro Alicia en el País de las Maravillas

Al día siguiente, se estrenó otra obra: “Alicia en el País de las Maravillas”. Exacto, de Lewis Carroll. Otro gran equipo que me dejó con la boca abierta (literalmente). A todo aquel que me hubiese dicho antes de ese viernes que se podían lograr con tanta gracia disfraces de Sombrero Loco, Reina de Corazones y hasta de Oruga le hubiera tachado de mentiroso o iluso. Menuda pasada, en serio. Los actores vivían el personaje de tal manera que no sólo Alicia, sino todo el público, nos trasladamos al País de las Maravillas. Risas no faltaron en el Colegio Mayor Santa Clara. Me quito el sombrero ante todos ellos. Sigue leyendo