Nuestro museo

El pasado jueves el Museo de la Universidad abría sus puertas. Sí, ese museo del que llevamos tanto tiempo oyendo hablar ¡por fin está abierto!

Museo Universidad de Navarra

Fue un día que empezó con nieve y terminó con un sol atípico en estas fechas, que hizo del campus un paisaje digno de admirar. La inauguración fue a manos de los Reyes   supongo que te enterarías, si vives en Pamplona, aunque solo fuera por las mil fotos que se subieron después a todas las redes sociales  , los cuales vinieron a las 11:30, pero tenían a gente esperando fuera desde hacía horas: todo el mundo se escabullía de clase o alargaba sus descansos para ir a intentar sacarse un selfie con la reina. Ese día, solo podía visitarse el museo con invitación, tenías que ser VIP para estar con sus majestades (o ir de voluntario, era la opción más astuta), más de 1.500 personas trajeadas entraban continuamente al museo e ipsofacto los que les habían visto entrar se preguntaban a qué personaje famoso acabarían de ver.

Selfie de una estudiante con don Felipe a la salida del museo

El museo, obra del arquitecto Rafael Moneo, alberga el legado de María Josefa Huarte: cincuenta obras pictóricas y escultóricas de artistas como Picasso, Palazuelo, Oteiza, Tàpies, Kandinsky, Rothko o Chillida; y, en la quinta sala, la colección de José Ortiz-Echagüe, que contiene 14.000 fotografías y 100.000 negativos, ¿se dice pronto, eh?

Este museo busca ser un punto de unión con el campus universitario, ser un museo que atraiga a los estudiantes, para ello, piensa promover múltiples actividades y exposiciones a las que los que pertenecemos a la Universidad de Navarra estaremos más que invitados.

Foto que 80 estudiantes se tomaron con don Felipe y doña Leticia en representación de la Universidad

Verano, ¡vuelve!

Hoy voy a hablaros del tiempo. Tal cual lo oís: el tiempo. ¿Que por qué? La primera semana que pasé aquí este curso debió de ser para darnos la bienvenida: solecito, temperatura súper agradable… Pero ahí quedó. Recuerdo el primer fin de semana cuando una veterana de mi colegio mayor nos dijo algo así como que Pamplona era Mordor. Tenía razón. Pamplona es una ciudad preciosa, de eso no cabe duda, con su infinito campus verde, sus coloridos árboles, su casco antiguo, la ciudadela… Pero para sobrevivir aquí tienes que llevar un bolso como el de Mary Poppins. El día que haga sol, ¡no te confíes! Tienes que llevar manga corta, por si estás al sol; chaqueta, por si se levanta el airecillo; paraguas, por si llueve; gafas de sol; por si pega mucho; ¡yo me llevaría hasta unos esquís por si le da por nniebla unav issaevar! Bueno, también puede ser que tengas mucho aguante y no te des ni cuenta de los cambios de temperatura, pero, si no es el caso y estás acostumbrado al orden lógico de, en invierno, frío y, en verano, calor; vete haciendo amigo de Doraemon, que pesará menos que todo el kit de supervivencia.