¿Ellos qué dicen? Mesa redonda de cara a las elecciones generales

¿A cuántos os interesa la política? Ayer pude descubrir que hay mucha gente en el campus con inquietud en este ámbito ya que hubo una mesa redonda en el Colegio Mayor Olabidea y, mira que es un sitio grandecito, pues no cabía un alma más. ¡No faltó ni la radio de la universidad! Y todo porque el debate prometía. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, las residentes de este colegio vieron interesante reunir en una misma sala a representantes de los cuatro partidos más llamativos de las listas y dejar que nos comentasen las principales reformas y opiniones al respecto de cuatro temas principales que atañen a todos: derecho a la vivienda, derecho a la educación, derecho a la sanidad pública y el derecho a la vida.

El debate fue moderado por el vicedecano de la Facultad de Comunicación y profesor de la misma, Jordi Rodríguez Virgili, que supo dirigir las preguntas y sus respuestas de manera acertada.

Ana Beltrán, portavoz parlamentaria del PP en Navarra, explicó que toda su vida había estado cansada de oír lo que hay que hacer, todo el mundo exigiendo a los políticos qué debían o no decir y decidió que ella “quería hacer”. Ione Belarra, miembro del Consejo Ciudadano Estatal y representante de Podemos en el debate, estaba de acuerdo con ella: “Es ahora o nunca”. Ambas veían muy claro que, para cambiar el país, hay que actuar.

Y Ramón Romero, candidato al Congreso de los Diputados y representante de C’s, quiso citar a Fernando Savater diciendo. “En una sociedad democrática, todos somos políticos, pero delegamos en otros, pero por ello son cercanos y hay que exigirles día a día”. Tampoco Guzmán Garmendia, parlamentario del PSOE, quería quedarse de brazos cruzados, todos ellos entraron en política para intervenir en la sociedad.

Ana decía sabiamente: “Es bueno conocernos en persona, estamos aquí por vocación, habiendo dejado y dejando mucho por el camino”.

El primer encuentro fue el derecho a la vivienda, al que siguió el derecho a la educación, tema que nos afectaba de primera mano a todos los presentes. Se habló de cambios, de la política de esfuerzo, de respetar el derecho privado, de fomentar el alquiler; de un proceso de formación más exigente para profesores y directores de colegio, de becas, de la asignatura de religión, de centros privados y concertados…

Salió también el tema de salud y su correspondiente ética, los derechos de la mujer y del niño no nacido fueron un tema espinoso, hubo muchas diferencias entre los partidos.

Terminamos con una ronda de preguntas del público, el ambiente se caldeó cuando salieron temas de corrupción, de fueros, de reformas… Si antes os he dicho que me sorprendió cuánta gente estaba interesada en la política, ahora os digo que me dejó impactada el nivel de las dudas. Y justo por eso nos quedamos con las ganas de seguir cuando pasado el tiempo acabó el debate. Igual una segunda parte triunfa también…

¡Pide un deseo antes de soplar las velas!

Ayer fue la celebración de los veinte años de Olabidea, algo que se lleva preparando desde hace meses y que llevó mucha ilusión. Aunque nosotras apenas llevamos un año, ha sido emotivo para todas ver cómo el colegio se llenaba hasta los topes de residentes con sus maridos e hijos: “Mira, cielo, aquí vivió mami”, se iba oyendo por los pasillos. Yo casi me caigo para atrás del susto cuando entraron en mi habitación dos pedugas a ver los peluches de mi cama (pues sí, peluches ¿vale?).

A la hora de la merienda, ese momento en el que no falta nadie del colegio mayor nunca, hubo abrazos, besos y sobre todo consejos: “Nosotras nos escapábamos siempre por la ventana, pero no lo hagáis que al año siguiente no nos renovaron. No merece la pena.”, “Aprovechad las noches de charlas en las habitaciones, eso ni cuando os mudéis a piso lo volveréis a encontrar.”…

Y es que es muy fuerte cuán rápido pasa el tiempo. Cuatro años se pasan volando y entonces seremos nosotras las que vengamos a celebrar los 25, 40 e incluso los 50 años de Olabidea. ¡A saber dónde estamos cada una para entonces!

Hablando de aniversariosETSAUN celebra el fin de semana que viene sus 50 años… Guau. Nos pidieron a voluntarios de ISSA formar el equipo de organización para echar un cable y en la reunión del otro día me dejaron alucinada al nombrar la cantidad de gente que va a venir: ¡700 personas! ¡Aforo completo! Incluso dijeron que venían antiguos profesores y alumnos de las primeras promociones, rozando ya la centena de edad. Y muchos de ellos probablemente se hayan pasado muchos años triunfando y trabajando fuera y será la primera vez en mucho tiempo que vuelvan a ver la Escuela, ¡será precioso estar presente! ¡Ya os contaré qué tal nos ha ido!

Edificio Escuela de Arquitectura por la noche

Siempre nos quedará Pamplonica…

 El tema de hoy no tiene gran relevancia en la vida universitaria, simplemente me lleva llamando la atención desde el primer día en el Colegio Mayor y esta Semana Santa aún lo ha hecho con más fuerza.

La cosa es que cada fin de semana que volvía a casa (al no ser muchos, creo que por eso lo he notado tanto), me daba cuenta de lo raro que hablaba todo el mundo. ¿Raro? Pues sí. Habiendo pasado dieciocho años allí, desaparezco unos meses y al volver todo el mundo me sonaba extraño. Pero lo peor no era eso, ¡era que mi acento les parecía extraño no, lo siguiente!

Pero claro, ¿qué esperaba? En el Colegio vivimos alrededor de cien personas de sitios de todo el mundo; la más normalita soy yo, que he vivido en una ciudad toda mi vida, pero es que, como aquí la gente se ha recorrido medio mundo, es normal que vayan acumulando acentos. Porque las que se traen un acento de casa pasen, pero las que mezclan el catalán con mejicano…tela tela… ¡Y claro! ¡Ahora tengo un popurrí de “agárrate y no te menees”!

Pero ¿sabéis que es ir a visitar a vuestra abuela y oírle un acento de pueblo profundo? Es algo bastante traumático, la verdad… Pero lo más gracioso fue volver a Pamplona tras Semana Santa: los andaluces habían recuperado todo su salero, los maños su voz cazurra y los galleguiños la musicalidad esa que le ponen a las frases, que parece que canten…

En serio, esto de los acentos es todo un mundo (nunca mejor dicho, jeje). Es algo que no se sabe hasta que vives con toda esta gente, de verdad. Cambiaría mi acento mil veces.

 

Día de Padres 2015

¿Alguno no se ha dado cuenta de la cantidad de familias desfilando de aquí para allá todo el fin de semana? Cada cuál más guapo que el anterior, todos trajeados y las mujeres andando sobre zancos. ¿Alguno? Pues es que este sábado ha sido el Día de padres en los colegios mayores de Alumni College (Aldaz, Goimendi, Goroabe y Olabidea) y Belagua.

Día de Padres 2015 Alumni College
Consiste en un día en el que asisten todos los padres y familiares de los residentes de estos colegios a distintos actos que les permiten ver qué han realizado sus hijos durante el curso, conocer a sus amigos, entablar conversación con los padres de estos… El acto se celebra con motivo de la entrega de becas de honor a los residentes que han vivido tres años en colegio mayor.
Es un finde muy emotivo: vuelven a reunirse familiares que llevaban meses sin verse y conocen quiénes son esos amigos de los que su hijo les ha hablado tanto.
Cada colegio lo celebraba un poco a su aire, los de chicas se unían para actos como la misa o la imposición de becas, pero se separaban para la visita a la Virgen de la ermita (pasados por agua), comida y festival.
Los chicos también se unían por primera vez: para quien no lo sepa, Belagua se organiza en cuatro partes que funcionan autónomamente: las dos torres y las dos fases. El sábado también estuvo repleto de grandes momentos, culminando con un show en el que residentes de todo el colegio mayor salieron al escenario del Museo de la Universidad a sacarnos una carcajada tras otra y cantidad de aplausos con sketches de teatro, bailes, recitales de música…